El Chevrolet Caprice PPV, vehículo policial fabricado en Australia entre 2011 y 2017 y vendido exclusivamente a las fuerzas del orden, cuenta con un motor V8 L77 de 6.0L que entrega 355 hp y 384 lb-ft de torque, con Active Fuel Management y transmisión automática de seis velocidades que impulsa las ruedas traseras. Las mejoras para uso policial incluyen alternador de alta capacidad, enfriadores auxiliares, control de estabilidad calibrado para alto rendimiento, frenos mejorados y sistema de doble batería que soporta el equipo de emergencia, creando un vehículo de persecución capaz que reemplaza al Ford Crown Victoria en las flotas policiales de Norteamérica, con una plataforma derivada de Holden que combina potencia V8 y dinámica de tracción trasera.